top of page

Cómo reconocer si tu caballo va cojo


Caballo en movimiento con 3 aplomos al aire

La cojera es uno de los problemas más frecuentes en los caballos y, a menudo, también uno de los más difíciles de detectar a tiempo. En términos generales, hablamos de cojera cuando hay una alteración en el movimiento o en la forma de desplazarse del caballo, normalmente asociada a dolor o a una disfunción del sistema musculoesquelético.


Sin embargo, no siempre es evidente. De hecho, muchos caballos presentan signos muy sutiles que pasan desapercibidos hasta que el problema está más avanzado.


¿Qué es exactamente la cojera?


La cojera no es una enfermedad en sí, sino un síntoma que indica que algo no funciona correctamente. Puede deberse a dolor (lo más habitual), pero también a causas mecánicas o neurológicas.


Esto significa que un caballo puede moverse de forma irregular sin necesariamente mostrar dolor evidente, lo que complica su detección.


Por qué es difícil detectarla


Uno de los puntos clave es que los caballos están diseñados para compensar y disimular el dolor. Esto hace que:


  • La cojera pueda ser muy leve al inicio

  • El caballo adapte su movimiento para evitar cargar peso en la extremidad afectada

  • Los cambios y compensaciones sean progresivos y poco evidentes


Además, en muchos casos hay más de una zona implicada, lo que puede enmascarar el problema.


Caballo arrancando al galope

Señales clave que debes observar


1. Cambios en el movimiento

  • Trancos desiguales o acortados

  • Ritmo irregular

  • Dificultad para girar o cambiar de mano



2. Movimiento de cabeza y pelvis

  • La cabeza sube al apoyar la extremidad dolorida

  • Elevación de la cadera en cojeras posteriores


3. Cambios en la postura

  • Descarga de todo el peso en una de las extremidades

  • Rigidez general


4. Cambios de comportamiento

  • Resistencia al trabajo

  • Menor rendimiento

  • Negativa sistemática a avanzar o girar


Mirada Método Masterson: lo que el cuerpo te está contando


Aquí es donde el enfoque del Método Masterson aporta una ventaja enorme: no solo observas el movimiento, sino que escuchas las respuestas del sistema nervioso del caballo.


Muchas veces, antes de que la cojera sea visible, el caballo ya muestra tensión, bloqueo o incomodidad en zonas clave.


Ejemplo 1: Resistencia en la zona de la cincha


Estás haciendo alguna técnica suave en la zona del músculo serrato o pectorales y notas que el caballo:

  • contiene la respiración

  • desplaza el peso

  • se tensa


    Técnica de Método Masterson en Pectorales

Esto puede indicar que está evitando cargar correctamente una extremidad anterior.


Ejemplo 2: Asimetría en el cuello


Al hacer técnicas en el cuello:

  • hacia un lado el movimiento es fluido

  • hacia el otro está rígido o “restringido”


    Técnica de Método Masterson liberar hombros.

Puede ser una compensación por una cojera en un posterior o anterior, ya que el caballo utiliza el cuello para equilibrarse.


Ejemplo 3: Respuestas diferentes en el dorso


Dorso de un caballo

Mientras haces técnicas de Método Masterson en:

  • dorsales

  • zona lumbar

  • unión toracolumbar

Notas que:

  • le es más fácil liberar en un lado

  • en el otro le cuesta mucho más


Esto puede indicar que el caballo está protegiendo una extremidad o evitando impulsarse correctamente.


Ejemplo 4: Cambios en el pie al hacer técnicas de movilización de extremidades


Al hacer ejercicios de movilización el caballo:

  • retira rápidamente una extremidad

  • no puede mantenerla en la posición realizada

  • cambia constantemente el apoyo


Señal clara de que esa extremidad o su cadena muscular asociada no está cómoda.


Un principio fundamental: compara con la normalidad

caballo bostezando

La clave no es solo saber cómo se ve una cojera, sino conocer cómo se mueve y se comporta tu caballo cuando está bien.


Con el Método Masterson desarrollas la capacidad de:

  • detectar pequeñas diferencias entre lados

  • percibir cambios en el tono muscular

  • identificar dónde el caballo deja de “procesar”


Y eso suele aparecer antes de que la cojera sea visible.


¿Por qué es tan importante detectarla pronto?


Detectar una cojera en fases tempranas puede marcar una gran diferencia:

  • Evita compensaciones y lesiones secundarias

  • Reduce el tiempo de recuperación

  • Mejora el bienestar general del caballo


Qué hacer si sospechas que tu caballo puede tener una cojera


  1. Detén o adapta el trabajo

  2. Observa al caballo en movimiento

  3. Pide una sesión de Método Masterson para identificar zonas de tensión

  4. Consulta con otros profesionales (veterinario, podólogo, osteópata)


Una sesión de Método Masterson no sustituye el diagnóstico veterinario, pero sí es una herramienta clave para detectar el problema antes y comprenderlo mejor.


Conclusión


Reconocer una cojera no consiste solo en ver una irregularidad evidente, sino en desarrollar la capacidad de observación y sensibilidad para percibir cambios sutiles.


El Método Masterson te permite ir un paso más allá: escuchar el cuerpo del caballo antes de que el problema se haga visible. Y ahí es donde realmente empieza la prevención.


 
 
 

Comentarios


© Equi-Libera. Masajes para caballos. Cataluña, España

bottom of page