Brida: ¿Cuándo está demasiado apretada?


La mayoría de veces que voy a hacer Método Masterson a un caballo sé que voy a encontrar tensión en un punto con toda seguridad: la nuca. Hay muchos motivos por los que los caballos pueden acumular tensión en esta zona, pero hoy me voy a centrar en uno que es muy habitual: una brida demasiado apretada o mal ajustada.

La nariz/boca/olfato del caballo es una parte fundamental para obtener y procesar información sensorial y tiene una mayor relación nervios por preceptor que cualquier otro lugar del cuerpo. Es decir, contra más incomodidad y dolor, menos probable es que el caballo pueda pensar, respirar y actuar con normalidad.

Los nervios faciales y la circulación sanguínea pueden verse dañados si cualquier parte de la brida va demasiado apretada, roza o pellizca la cabeza del caballo. La frontalera y la testera pueden dañar el nervio auricular caudal y la parte auricular del nervio facial en una brida demasiado apretada o mal ajustada. Una muserola demasiado apretada puede dañar las venas y arterias circulatorias sensibles, así como el hueso nasal.

Todas las partes de la cabeza del caballo deben poder moverse fácilmente cuando lleva una brida para que los músculos de las orejas, la mandíbula, los labios y la nariz no estén restringidos. Tener tensión o restricción en la cabeza puede llevar a que el caballo rechine los dientes, se muerda la lengua, acumule tensión en la nuca y el cuello, tenga un movimiento restringido, dolores de cabeza, una respiración y olfato restringidos, así como malestar general y distracción. Los caballos que sienten dolor no piensan ni actúan con normalidad.

Uno de los problemas de comportamiento más comunes en caballos de competición debido a las molestias en la cabeza es que el caballo se niegue a avanzar. Simplemente aflojando la muserola de muchos de estos caballos se ha resuelto el problema al instante. Sólo es necesario eliminar el elemento que causa el dolor (bocado, muserola, testera) y sustituirlo por una brida bien ajustada pero suelta que permita la comunicación y la ausencia de molestias.


Las muserolas se diseñaron para mantener cerrada la mandíbula del caballo mientras galopaba por un campo de batalla para que no se mordiera la lengua con el peso adicional de un jinete sobre su cuerpo. La muserola sirve de poco hoy en día aparte de causar molestias a los caballos y ofrecer una estética bonita.


Brida suficientemente suelta:

a. Las muserolas no deben rozar, presionar ni irritar los sensibles huesos que sobresalen del cráneo.


b. Las muserolas deben llevarse lo suficientemente sueltas para permitir el ancho de mano entre la muserola y el caballo.


c. Las muserolas no deben pellizcar la piel sensible ni presionar el sistema circulatorio o los nervios.


d. Las frontaleras no deben rozar ni presionar los huesos del cráneo que sobresalen o los músculos. Las orejas deben poder moverse con facilidad y no tener presión sobre los músculos.


e. Las tiras de las mejillas no deben rozar ni presionar los huesos del cráneo que sobresalen.


f. Las testeras que son demasiado anchas o estrechas, o demasiado apretadas pueden causar incomodidad.


No todos los caballos se adaptan a todos los bocados. Los que tengan los labios finos y sensibles a menudo tienen dificultades para usar cualquier tipo de bocado. Los caballos y de labios cortos y gruesos también pueden tener dificultades para adaptarse a los bocados. Si un caballo abre la boca al llevar un bocado, suele ser porque no está cómodo. Ponerle una muserola apretada para mantener su boca cerrada no es la respuesta. Encontrar un bocado cómodo o usar una brida sin bocado es la respuesta correcta.


Así que con esta información ya sabéis lo importante que es comprobar siempre que la brida, bocado o cualquier otra parte de su equipación (silla, cincha, etc.) les ajuste correctamente, para evitarle dolor o lesiones y poder disfrutar juntos los dos sea cual sea la actividad que hagáis.



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