Seis tipos de privación del sueño en caballos


El objetivo de este artículo es aportar más información sobre los patrones de sueño equino y los seis diferentes tipos de privación del sueño que se pueden dar en los caballos. Se sabe poco sobre los patrones de sueño equino, pero parecen adoptar varias formas.

El sueño, los patrones de sueño y el comportamiento del sueño no son, en general, temas sobre los que los veterinarios equinos suelan ocuparse mucho. Sin embargo, muchos profesionales han visto casos de trastornos del sueño y han encontrado pocos recursos sobre enfoques de diagnóstico y protocolos de tratamiento. En este artículo veremos lo que sabemos.


Primero, descartemos la idea de que los caballos duermen todo lo que necesitan mientras están de pie. El sueño mientras el caballo está acostado es esencial para su bienestar. Los caballos generalmente necesitan al día 15 minutos de sueño paradójico (cuando se produce el sueño REM, movimiento rápido de los ojos) estando tumbados pero, a diferencia de muchas otras especies, pueden posponer estos 15 minutos durante períodos prolongados. Según datos históricos, los caballos pueden experimentar privación del sueño acostado hasta durante dos semanas antes de que comiencen a mostrar las clásicas señales clínicas: amago de caída parcial con recuperación o volver a ponerse de pie.



En segundo lugar, la mayoría de los casos de conducta de privación del sueño se han etiquetado como narcolepsia. Sin embargo, si observa la literatura comparativa, probablemente lo que estamos viendo en los caballos no es narcolepsia. De hecho, es poco probable que las pruebas que se usan a menudo para diagnosticar la narcolepsia en los caballos (por ejemplo, las pruebas con fisostigmina, que se usa para inducir la narcolepsia en los perros o la prueba del neuropéptido hipocretina en el líquido cefalorraquídeo) funcionen en los caballos. Además, muchos casos de privación del sueño responden bien a los cambios en la gestión y/o manejo del caballo que afectan a su comportamiento, así como a los analgésicos. La narcolepsia no respondería a ninguno.


Actualmente, según la información histórica y la respuesta a la terapia, parece haber al menos seis categorías de privación del sueño en los caballos.

1. Asociada al dolor o malestar físico: Esta categoría incluye caballos que han sido claramente diagnosticados con condiciones dolorosas que van desde enfermedad articular severa, miopatía por almacenamiento de polisacáridos y otras enfermedades musculoesqueléticas hasta úlceras gástricas, adherencias abdominales y embarazo tardío. También incluye casos que responden al manejo no específico del dolor (como la administración de antiinflamatorios no esteroideos para el dolor articular), omeprazol para el tratamiento de úlceras gástricas o parto en yeguas al final de la gestación, que invariablemente resuelve el malestar.

2. Asociada a la inseguridad en el entorno: Esta categoría incluye caballos cuyos signos clínicos se resuelven después de que los cuidadores o veterinarios identifiquen y cambien problemas ambientales. Estos incluyen cambios en el tamaño de la cuadra o paddock, cambio de cuadra o paddock, pérdida de otros caballos a los que el paciente parecía estar apegado, cambios en la intensidad de la luz del lugar de estabulación, problemas con las mantas, cambios en la visibilidad de las ventanas en la cuadra, cambios bruscos de clima y muchos más problemas ambientales aparentemente incidentales que, cuando se abordan, conducen a la resolución el problema.

De todas ellas, sin duda, estar en contacto con sus congéneres es una de las medidas que más puede ayudarles a relajarse en su entorno y poder dormir.


3. Asociada a la monotonía: en este grupo los caballos muestran signos solo cuando se les ata a dos vientos durante mucho tiempo o se les obliga a permanecer quietos durante períodos prolongados. Estos caballos no expresan este comportamiento en otros momentos. Una simple estimulación intermitente ayuda a resolver el comportamiento.

4. Asociada a un comportamiento agresivo (en caballos castrados): Los caballos que muestran una agresividad excesiva y continua hacia uno o todos los caballos de un grupo entrarían en esta categoría. Estos caballos responden a la incorporación de una hembra o, más raramente, un macho más fuerte cuando está disponible.

5. Asociada a la enfermedad de Lyme: los caballos que dan positivo para la enfermedad de Lyme sin encajar en ninguna otra categoría están en este grupo. No muestran evidencia de dolor en las articulaciones y responden a la terapia de la enfermedad de Lyme.

6. Asociada a los “terrores nocturnos”: Esta categoría incluye caballos con un comportamiento similar al de los terrores nocturnos en humanos. Este es un hallazgo relativamente nuevo, con todos los casos identificados desde enero de 2012. A medida que las posibilidades de videografía nocturna se vuelvan más económicas, es posible que veamos más de estos casos.


Los caballos que responden a la terapia adecuada aumentan de peso, tienen mejor actitud, se vuelven menos agresivos con otros caballos, tienen mejor rendimiento, etc.


Es difícil de entender que se investigue tan poco el tema de la privación del sueño en caballos a la luz de la necesidad de la fisiología esencial, sustentadora y recuperativa del sueño. No existe una explicación definitiva de la necesidad o función del sueño en los caballos, ni tampoco en la mayoría de las otras especies en las que la necesidad de dormir varía ampliamente. Probablemente, es un complejo de necesidades metabólicas y adaptativas desarrolladas y dependientes del nicho que ocupa cada especie en la naturaleza.


Pero sin duda es un tema en el que por el bienestar del caballo, los propietarios se impliquen a ayudar en su mejora.

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